Frases Pointless Para Salir de Situaciones Comprometedoras

martes 7 de julio de 2009

Meditación en Lagunitas

Robert Haas (Traducción de Ezequiel Zaidenwerg)

Todos los nuevos pensamientos son acerca de la pérdida.
En eso se parecen a los viejos.
La idea, por ejemplo, de que cada detalle
borra la luminosa claridad de una idea general. De que ese pájaro
carpintero con cara de payaso, que está horadando la corteza muerta
y ya tallada de ese abedul negro, por su sola presencia,
es una suerte de desprendimiento trágico de un mundo primigenio
hecho todo de luz indivisa. O aquel otro concepto de que como no existe en ese mundo nada
que equivalga a la zarza de la mora,
toda palabra es elegía de lo que significa.
Anoche, tarde, hablábamos con un amigo de eso,
y había en su voz un dejo de tristeza, un tono casi quejumbroso.
Después de un rato comprendí que cuando se habla de esta forma
todo termina disolviéndose: justicia,
pino, mujer, cabello, vos y yo. Pensé en una mujer
con la que hacía el amor, y me acordé de cómo, algunas veces
al agarrarle los pequeños hombros con las manos,
sentía un violento asombro ante su presencia,
como una sed de sal, del río de mi infancia,
con sus islas de sauces, la música pueril de la lancha de paseo,
las zonas pantanosas en las que capturábamos
aquellos pecesitos color naranja y plata
que se llaman peces sol. Nada tenía que ver con ella.
Anhelo, le decimos, porque el deseo está lleno
de infinitas distancias. Para ella debe haber sido lo mismo.
Pero me acuerdo tanto de la forma en que sus manos
partían el pan, o aquello que su padre le dijo que la había lastimado,
las cosas que soñaba. Hay algunos momentos en que el cuerpo y las palabras
son igualmente numinosos, días
que son como la continuación de la carne,
Tanta ternura, de esas tardes y esas noches,
diciendo mora, mora, mora, mora.

Cuentos de los BM Corps: Miguel Gascón (Prelude to RL 52 2)

"¿Lo escuchas? Late como un tambor de guerra... La pérdida que sufrí hace semanas ha dejado mi corazón supurando odio." Dijo Miguel a Joseline.

"Véngame, véngame, véngame..." Dicen las voces en su cabeza que no le dejan escuchar a Joseline, que no le dan el consuelo que busca.

No hay ayuda posible para él, así es como lo desea.

"¿En qué momento me dí cuenta de que ella era parte de todo esto? Fue cuando dijo: 'Así son las cosas y no se pueden cambiar' y ahí también me dí cuenta de qué tan enamorado estaba de ella..."

-"Ahhh, eso dices siempre... "Le espetó Joseline con un dejo de hartazgo, pero siempre intentando entender. Todavía está eso que los enlaza. Antes como amantes y ahora como compañeros de miseria.

"Lo sé, pero esta vez... Por primera vez me sentí vivo... Eso se transformó en ganas de vivir."
-"Sí, pero es tu costumbre a sentir todo un poco más que los demás"
-"Pero en el amor se dice lo mismo siempre ¿No?"
-"No... Eso es lo que te falta conocer. Por lo menos ahora aprendiste a querer de forma más o menos desinteresada..."

Miguel suspiró y vio al horizonte.
"¿Esto no es un sueño? ¿De verdad me quedé solo?"
Joseline le acarició el rostro y en un suspiro alcanzó a musitar. "Sí..."








Y Bill Mano en otra parte comenzó a reír entre dientes

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