Para que cierres los ojos
Y por fin tú puedas otra vez dormir
Y al otro día me digas
Que bonito
Mi bonita
Señorita
Yo no puedo vivir sin ti.
Natalia y La Forquetina - Casa
Y por fin tú puedas otra vez dormir
Y al otro día me digas
Que bonito
Mi bonita
Señorita
Yo no puedo vivir sin ti.
Natalia y La Forquetina - Casa
00:45 AM.
Me dispongo a dormir pero el post pasado me dejó con una carga de pila bien rara. Entre amargura y alegría. Una de las cosas que sí soy es muy ansioso, carajo, me revuelco varias veces en la cama y me pongo a escribir. Arreglo unos asuntos pendientes y creo que puedo descansar.
Dos horas después sigo despierto.
Pienso: "Un té no me caerá mal." Así que bajo y lo preparo. Té verde con leche. Mientras lo bebo agarro mi GBA y me pongo a jugar un poco. Para las 3 vuelvo a la oscuridad de la madrugada.
Sigo despierto.
Enciendo mi lámpara y agarro unas revistas viejas... Muchas. A las 5 de la mañana me empieza a dar sueño.
Y ahí se da en la madre:
Estoy en un estudio de grabación. Voy a grabar "LA" canción (que por cierto sí existe) y llega el tecladista... Yunuen Viveros (el fulano de La Forquetina). Ahí en el estudio tengo a dos Yunuen. Como en comedia de enredos a ella le digo Yuno y a el le digo Yuni. Luego me dicen "Lo que pasa es que a Yunuen no le gustó la canción" y creo que se refieren a ella.
5:30 y despierto ansioso... Otra vez, y sólo suspiro:
"Me lleva la chingada"


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